viernes 17 de octubre de 2008

Después.

Deslizándose cuesta abajo:
un taxi y él fuman frágiles todo el humo
en el asiento de atrás;
la sangre,
ahora del cuchillo y de su lengua etílica,
luego será del Este y de la sobriedad del mar;
y los costados lumínicos,
que se desprendían de ambas veredas
y se apagaban con los besos
tumbantes sobre el parque
(como si no fueran de nadie),
mirarán para abajo indagando
al terreno por su aparente neutralidad

....................... [las luces se apagan y
........................no hay quien las mueva,
como no hay quien abra el cielo
ni su boca de inasible pulpa y jugo]

Él fumaba frágil
en el asiento de atrás
................................Ella se dormía
repitiendo el gesto
de limpiarse las lágrimas
enredadas en sus bucles
adecuándolas a fórmulas
.................................esquemas,
recuerdos como rocío

Hay un taxi sin lágrimas ya en el parabrisas,
la sangre del cuchillo y los costados lumínicos
desprendidos ahora de su mástil.

Agustín Barovero
María José Imperial

11 comentarios:

Anónimo dijo...

...seguramente El tiene nombre y sigue fumando de los fuertes, pero no en taxi...rara vez lo hace.
???
me gusta...es bueno!!

agn dijo...

increíble juego de espejos

increíble y maravilloso

-
te dije que iba a estar bueno.

Anónimo dijo...

sí, podría ser que él fuera El, pero deberíamos cambiar el transporte público.

Anónimo dijo...

por?? que propones para el cambio, o que cambiarias? cual es la opcion??

Anónimo dijo...

taxi por bondi y ahí se resignifica todo. se entiende?

Anónimo dijo...

quiza

Anónimo dijo...

entonces hablamos del mismo El...
jajaja
saludos

ama dijo...

es lindo, chicos.

no me imagino en una co-producción.

entonces, más lindo aun.

Anónimo dijo...

Leen código los anónimos... dificil salirse de la lógica de necesidades, gente??

L.

Anónimo dijo...

no entiendo, L.
qué es la lógica de necesidades?
qué código leen los anónimos?

María José Imperial Pelaggio dijo...

Supongo que "lógica de necesidades" se refiere a que no estaría mal salirse un poco de la raya, es decir: dejar de leer siempre para el mismo lado, siempre desde el mismo lugar.
creo -y lo pongo como ejemplo de acuerdo con lo que se venía hablando y con esto de la lógica de necesidades- que está bien que acá se estaba hablando de un "él" y todo lo que se quiera, pero me parece un exceso verlo en todos lados y "leer ese código" por todas partes, al menos no lo creo así.
De todas maneras, el código seguirá siendo el código aunque ya a esta altura pareciera, no sé cómo, estar medio en pelotas.

María José