....De nuevo vendría ese maldito zumbido. La mosca silbadora otra vez con sus huellitas de elefante que lo único que hacen es dejar esos míseros rastros en todas partes, esa mugre que ya ni nombre tiene.
....De nuevo el tecladeo denso del piano pisado por las moscas, ¡ésas rebeldes! Huella y marca; y voz que sólo vuelve para recordarme que nadie puede ocupar el lugar de las cicatrices.
....De nuevo el tecladeo denso del piano pisado por las moscas, ¡ésas rebeldes! Huella y marca; y voz que sólo vuelve para recordarme que nadie puede ocupar el lugar de las cicatrices.
