lunes 14 de septiembre de 2009

Paisaje de la lluvia.


......En cada gota de lluvia mi vida fracasada llora en la naturaleza. Hay algo indefinible de mi propio desasosiego en el gota a gota, en el tam-tam-tam con que la tristeza del día revierte sobre la tierra.
......Llueve tanto, tanto. Sólo de oír llover mi alma se humedece.
......Tanto llueve que mi carne se hace liquida y acuosa alrededor de mi sensación de lluvia
......Un frío desasosegado cierne manos heladas alrededor de mi pobre corazón. Las horas grises y  se alargan, se aplanan en el tiempo; los momentos se arrastran.
......¡Cómo llueve!
......Los desagües arrojan torrentes mínimos de agua siempre súbita. Baja por mi saber que hay caños, un barullo molesto de agua en descenso. Golpea contra el vidrio, indolente, gimiendo, la lluvia; 
......Una mano fría me aprieta la garganta y no me deja respirar la vida.
......¡Todo muere en mí, incluso saber que lo puedo soñar! De ningún modo físico estoy bien. Todas las blanduras en las que me reclino tienen aristas para mi alma. Todas las miradas que dirijo se oscurecen bajo el golpe de la luz empobrecida del día y mueren sin dolor.

Fernando Pessoa
Fragmento 141. Libro del desasosiego.