domingo 27 de septiembre de 2009

Delta.



…el vuelo a vela es lo mejor que hay

Esta vez no voy a cruzar el río Bravo;
alguien me contó que el amor es un constante fluir.

viernes 18 de septiembre de 2009

Estado del tiempo.

18 de septiembre:
Cielo nublado. Probabilidad de lluvia, lloviznas y algunos chaparrones.
Vientos fuertes del sector norte.



"La escena trágica por excelencia sugiere
llanto, grito o muerte.
(...)
Con un poco de amor, todavía te deseo
Muy feliz aniversario."


Versos robados de "Circo"

lunes 14 de septiembre de 2009

Paisaje de la lluvia.


......En cada gota de lluvia mi vida fracasada llora en la naturaleza. Hay algo indefinible de mi propio desasosiego en el gota a gota, en el tam-tam-tam con que la tristeza del día revierte sobre la tierra.
......Llueve tanto, tanto. Sólo de oír llover mi alma se humedece.
......Tanto llueve que mi carne se hace liquida y acuosa alrededor de mi sensación de lluvia
......Un frío desasosegado cierne manos heladas alrededor de mi pobre corazón. Las horas grises y  se alargan, se aplanan en el tiempo; los momentos se arrastran.
......¡Cómo llueve!
......Los desagües arrojan torrentes mínimos de agua siempre súbita. Baja por mi saber que hay caños, un barullo molesto de agua en descenso. Golpea contra el vidrio, indolente, gimiendo, la lluvia; 
......Una mano fría me aprieta la garganta y no me deja respirar la vida.
......¡Todo muere en mí, incluso saber que lo puedo soñar! De ningún modo físico estoy bien. Todas las blanduras en las que me reclino tienen aristas para mi alma. Todas las miradas que dirijo se oscurecen bajo el golpe de la luz empobrecida del día y mueren sin dolor.

Fernando Pessoa
Fragmento 141. Libro del desasosiego.

sábado 5 de septiembre de 2009

Île de France

I

Dice que come con su voz de melodrama
y me mira y dice comí
y se caga de risa, con ese tono desvariado;
con ese tono de puta refinada,
una puta bien cara pero puta al fin.

Está sentada y baja la mirada,
y la alinea con el horizonte de la mesa
y me espía despacito, con miedo
y repite mange en voz baja –con tono delicado,
por supuesto-, por su puesto lo dice dos veces
(mange mange)
y se vuelve a callar.

De nuevo sus ojos clavados en mí
y engulle un bocado,
y me dice que no es feliz
y su cabeza cae sobre el plato
arriba de la mesa que es de vidrio negro
el alma de esta puta dolorida
y se ríe con la jeta cubierta de salsa

II

Repite perdones a las rodillas de su amo
para después dormirse como una muñeca
en el respaldo de la silla con el cigarrillo prendido.

La escena exige, algunas veces, el pelo suelto.